Después de mucha incertidumbre inauguro este blog porque he decidido empezar de nuevo que no es lo mismo que empezar de cero y hacerlo ya sin esperar a tenerlo perfecto, porque mientras espero el tiempo pasa y el viaje continúa.

Hace un año empecé lo que yo llamé mi gran viaje #migranviaje, y en este tiempo de recorrido me he dado cuenta que todo empezó mucho antes aunque no de manera tan consciente como ahora. En este momento con todo lo aprendido y vivido es hora de empezar de nuevo. Este momento me daba auténtico pánico, pero ¿acaso no llevo haciéndolo de manera constante los últimos años?

Desde que decidí ser madre y empecé a plantearme la vida tal y como la conocía me doy cuenta de la cantidad de veces que he empezado de nuevo, estos han sido algunos de mis nuevos comienzos de los últimos 13 años:

  • Educar a mi hija conforme ella necesitaba y no como la sociedad «me imponía»: lactancia a demanda, colecho, porteo, crianza con apego, comunicación no violenta, homeschooling….son solo algunos de los nuevos comienzos que emprendí solo por el hecho del nacimiento de mi hija. Estas nuevas maneras de vivir fueron de la mano de un crecimiento personal que empezó a plasmarse en el conocimiento y práctica de temas que antes me había planteado de refilón pero que empecé a necesitar en mi vida, como el control mental, la gestión emocional, la gestión el estrés ,el reiki, mindfulness… en las que me he ido formando (y sigo haciéndolo) en los últimos años.
  • Cuando nació mi segundo hijo también nació en mí la necesidad de compartir todo eso que estaba aprendiendo en la educación y crianza y así nació también mi querido proyecto Crianza de Alta Demanda con el que he acompañado a miles de madres a entender mejor a sus intensos hijos. En esta ocasión el aprendizaje se centró en nuestras necesidades del momento: entender a los niños, herramientas para la crianza, el control del estrés mediante la relajación y la gestión emocional.
  • Cuando mi hija cumplió 7 años decidimos emprender un nuevo comienzo creando junto con otras familias un proyecto educativo maravilloso en forma de colegio de pedagogía activa donde mis hijos pasaron unos años maravillosos. Con cada nuevo comienzo el aprendizaje era aún mayor.
  • Unos años más tarde hubo un punto de inflexión en mi vida con mi divorcio y el comienzo de una nueva relación: amor, incertidumbre, miedo y mucho aprendizaje a partes iguales. Un nuevo comienzo, un nuevo viaje.
  • Y una inquietud cada vez más evidente en mi interior comenzó a abrirse paso en mi vida. El tiempo pasaba, mis hijos crecían, y mi visión de la crianza cada vez se mezclaba más con otros temas que para mí van íntimamente ligados: el profundo conocimiento de las emociones y cómo afectan a nuestras relaciones y a nuestro cuerpo. En ese momento un tema que siempre ha estado presente en mi vida de un modo muy sutil comienza a abrirse paso con más presencia: la energía, la parte más espiritual de nuestra existencia, la certeza de que las cosas son mucho más de lo que vemos con los ojos y siento un nuevo comienzo en mí, pero como siempre aparece el miedo. Miedo a abandonar lo conocido, a perder la seguridad, a no encontrar puntos de apoyo. Miedo, miedo, miedo…. y eso es lo que me ha ralentizado durante tantos meses, pero solo en el exterior, porque a pesar de que aparentemente fuera no pasaba gran cosa, el gran viaje que había en mi interior desde hacía tanto tiempo de repente se aceleró y necesité parar y coger fuerzas para manejar esa velocidad vertiginosa y esas curvas para las que creía que no estaba preparada, pero sí lo estaba, solo necesitaba creérmelo.

Ahora después de tantos nuevos comienzos, empiezo este nuevo con mucha ilusión, con la seguridad de que lo más importante de este gran viaje (que he comprendido que no termina nunca) es que lo más importante es vivirlo y disfrutarlo al máximo, porque de eso trata la vida. Por eso nace Aprendiendo a Vivir, mi nuevo proyecto de vida donde te voy a acompañar (si tú quieres) en cada etapa de este maravilloso viaje que es la vida desde todos los puntos que conozco en este momento y que me parecen fundamentales y de todos los que voy a seguir aprendiendo: mentalidad, gestión emocional, cuidado energético y por supuesto no me olvidaré de nuestros peques de su crianza y educación.

Porque ante todo soy madre y se lo que eso supone en la vida de una mujer. Sé lo difícil que puede ser pero también se que puede ser poderoso y que de alguna manera es la puerta que tienes que traspasar para acceder a tu interior, ese lugar tan desconocido donde sin embargo se encuentran todas las respuestas.

Así hoy comienzo este nuevo viaje, contigo, en el que vamos a Aprender a Vivir desde ese lugar que nos brinda la maternidad para crecer y conocernos, para gestionar nuestras emociones y desarrollarnos, para ser más felices y disfrutar de una vida plena, serena y segura. Vamos a Aprender a Vivir con alegría, con confianza, con amor, con tranquilidad, con incertidumbre, con niños, con adolescentes, con miedo…..y con todo lo que la vida nos vaya poniendo por delante pero siempre con la certeza de que tú puedes darle la vuelta, levantarte y seguir adelante.

¿Quieres acompañarme? ¿Quieres Aprender a Vivir?

Mónica San Martín